Tema del Mes

ABRIL 2014

Entrevista II: Jugando con la muerte. (Conversación con Melina Marcow y Rocío Caliri)

10 / 04 / 2014 - Por Carolina De Simone

Una ola de suicidios adolescentes azotó la provincia de Salta. Un proyecto en red reúne a dos jóvenes directoras porteñas con una escuela de teatro adolescente de Jujuy para llevar a cabo un largometraje inspirado en estos hechos. Melina Marcow y Rocío Caliri se lanzan en busca de una nueva experiencia en "Anuncian sismos"

Una ola de suicidios adolescentes azotó la pequeña ciudad de Rosario de la Frontera (Salta) allá por el año 2010. Los suicidas tenían entre 14 y 18 años y, una de las hipótesis que se barajó fue la práctica en conjunto del shocking game: un ritual altamente peligroso que consiste en el acto de inducir una persona al desmayo por medio de la asfixia intencional.
Sin embargo, pese a que las hipótesis fueron múltiples y variadas, la causa de dicha ola mortal nunca llegó a quedar del todo clara. A partir de este hecho, Melina Marcow (Buenos Aires, 1987) y Rocío Caliri (Buenos Aires, 1978) comenzaron a investigar sobre el tema y, lejos de buscar una causa, decidieron retratar una realidad o, al menos, intentar acercarse a ella.
Anuncian sismos es un largometraje construido a partir del análisis de la ola suicida, sin plantear respuestas, ni conjeturar las causas que llevaron a esos adolescentes a tomar tal decisión, sino mirando a su alrededor. Si bien la película no respeta los hechos verídicos –al comienzo del film, hay un cartel que anuncia “inspirado en hechos reales”-, Marcow y Caliri se valieron de la información que recopilaron en una investigación que hicieron a partir de los relatos de los familiares de las víctimas y leyendo respecto de lo sucedido.
La película se desarrolla principalmente en una escuela. Hilando más fino, el núcleo de la historia se centra en una orquesta de adolescentes que funciona en dicho colegio donde, camuflado tras instrumentos, se lleva a cabo un grupo de contención para chicos que tienen conductas autodestructivas o violentas. Variados son los antecedentes de sus integrantes: repetidas fugas de la casa, desaparición de un hermano, abandono de algún progenitor, actos de violencia con sus pares y, obviamente, intentos de suicidio. En sus rostros aún se reconocen rasgos infantiles y la vergüenza característica de la adolescencia los caracteriza. La escuela en la que conviven no sabe qué hacer al respecto, aunque a su directora –personaje nefasto a la cabeza de la institución- más que cuidar a sus alumnos, le importa que la responsabilidad no sea una cruz que llevar en su espalda. En contraposición, el profesor que encara la orquesta –algo border y un poco novato para su puesto- se junta con una de las maestras de los chicos para ponerse la causa al hombro y comenzar a actuar hasta el punto de cuestionar, en algunos casos, las normas de la institución que también ellos representan.
Para llevar a cabo este proyecto, las directoras de la película se pusieron en contacto con una escuela de teatro de la provincia de Jujuy y así llevaron adelante un trabajo en red: ellas desde Buenos Aires, planteaban una idea de guión, esbozaban imágenes, escenas e historias, mientras en la provincia del noreste argentino se elegían a los actores, se conseguían recursos y se buscaban locaciones. 
Un diálogo con las directoras permite saber más sobre este proyecto y entender cuál es la inquietud  -personal podría decirse- de experimentar sobre esta temática polémica.

- Carolina: ¿Cuál fue el interés principal de trabajar sobre el tema del suicidio?

- Rocío Caliri: Cuando reflexiono sobre el suicidio, siempre pienso en el que queda, en el familiar. El que decidió suicidarse, ya no está y no hay vuelta atrás. La película se planteó con la idea de mostrar un poco eso; no el momento ni el cómo, sino las repercusiones posteriores.- Melina Marcow: La tesis de la película es que no hay contención posible más que en uno mismo. Eso es lo que siempre pensamos. Uno de los planteos principales era justamente el rol del grupo de contención y la responsabilidad de quien está a cargo. Nos preguntamos si es posible contener. Creemos que ese rol es de alguna manera impuesto.

- Carolina: Debe ser complejo querer contener a una persona que contempla la posibilidad de matarse como solución a sus problemas. También este rol de contención está ligado con la necesidad de adjudicarle la culpa a algo o a alguien. Encontrar un responsable frente a un hecho que es difícil comprender desde afuera.

- Rocío: Totalmente. Además, lo que pasa tanto en Salta, en Jujuy y en Buenos Aires, en alguna medida también, es que la religión cristiana tiene mucho peso. Entonces el acto del suicidio involucra otras cuestiones. Decidir quitarse la vida es ir en contra de la voluntad de dios.

- Melina Marcow: Pese a eso, Jujuy es la provincia con el índice más alto de suicidios.

- Rocío: Y no sólo adolescentes….

- Melina: De todos modos, de eso nos enteramos allá.

- Rocío: Sí, eso es verdad. Muchas cosas de la película fueron modificadas una vez que estuvimos en el lugar. Nosotras llevamos nuestra idea y nuestro punto de vista sobre el suicidio, que de todos modos intentamos no evidenciarlo.

- Carolina: Y ¿cuál era su punto de vista? Se entiende que se enteraron de este acontecimiento, les interesó la idea para trabajar al respecto y luego se pusieron en contacto con la gente de Jujuy. Pero ¿qué fue lo que las movilizó? ¿Qué era lo que ustedes querían mostrar?

- Melina: Nos sensibilizamos con el tema porque veíamos en las noticias la serie de suicidios adolescentes de Rosario de la Frontera en Salta. Por otro lado, Betina Bracciale, una amiga nuestra, nos contó que fue a un programa federal de orquestas y coros que luego fue implementado para dar contención a grupos adolescentes y que finalmente veían que podía funcionar.

- Rocío: También nos enteramos que esta ola de suicidios ocurrió en una misma escuela, eran alumnos del mismo colegio. Es algo muy llamativo. A partir de ahí empezamos a discutir, a ver y a buscar. Veíamos videos de familiares y comenzamos a investigar qué es lo que pasaba en su entorno. Siendo  adolescentes, nos parecían muy pequeños para estar tan seguros de que la opción que había que tomar era el suicidio.

- Carolina: ¿Vos decís que el entorno influye en esa decisión?

- Rocío: En el caso particular de Rosario de la Frontera, es llamativo. Los adolescentes  en general conviven en comunidad y eso tiene una gran influencia sobre ellos. Comparten gustos, formas, modas…

- Melina: De todos modos, nada de esto que decimos ni está en la película, ni le damos demasiado valor porque la idea principal es plantear la incertidumbre sobre la muerte en general y más aún sobre el suicidio.

- Carolina: Plantear preguntas…

- Melina: Claro, sería muy injusto pararnos desde una posición determinada; mostrar una causa certera de los suicidios, cuando no la hay, cuando siempre son una sorpresa.

- Carolina: Además adjudicar la responsabilidad a alguien, a una entidad también es generalizar porque cada caso es particular, se puede tomar la misma decisión pero no saber a ciencia cierta si fue bajo alguna influencia o no.

- Melina: Es que en realidad no lo vas a saber nunca, el único que te puede dar esa respuesta ya no está.

- Rocío: También nos enteramos casos en el norte en lo que una persona se suicida pero nunca encontraron el cuerpo. Eso es raro. Y al preguntar “pero ¿cómo sabés que se suicidó?”, te encontrás con respuestas como “seguro que se fue a matar a otro lado”.

- Melina: ¿Por qué no fue raptado? ¿Por qué no está en una red de trata? ¿Por qué no fue asesinado? Igual son datos muy sutiles, nunca hay una opinión explícita sobre casi nada. Intentamos que haya cuatro núcleos de acción: la historia de Ramona –la primera adolescente que se suicida, hermana de Mariano-; luego Mariano, el protagonista de la historia; la orquesta y por último el director de esta orquesta, el personaje que encarna  Juan Castro Olivera.

- Rocío: Intentamos recrear como un efecto dominó: lo que le sucede a uno de alguna manera pega en otro personaje

- Melina: Funciona como acumulación, no creemos que haya una parte de la película que sea más importante que otra. Todas son necesarias para llegar al final que se constituye como  una construcción derivada de esta seguidilla de suicidios

- Carolina:¿Cómo se pusieron en contacto con esta escuela de Jujuy?

- Rocío: Siempre tuvimos la idea de salir de Bs. As. y trabajar en otros lugares

- Melina: El convenio lo hicimos con la Escuela Provincial de Teatro “Tito Guerra”. Ahí conocimos a los actores que nos sorprendieron por su excelente nivel de actuación.  Teníamos mucha ansiedad por conocerlos, saber cómo iban a actuar, cómo iban a responder.

- Carolina: ¿Ellos ya sabían cuál era la idea del largometraje?

- Melina: Ellos tenían un guión que cuenta la historia, pero de un modo muy reducido. Funcionaba como un guión móvil que iba a ser tamizado por esos cuerpos, esos lugares que tampoco conocíamos. Luego desarrollamos las situaciones desde las posibilidades expresivas que tenían los actores. Que no eran pocas…

- Rocío: Improvisaban muy bien, nos dejaron sorprendidas.  Esta transformación del guión no solo nos ocurrió con los actores, también nos pasó por ejemplo con las locaciones que sólo las conocíamos por foto. De hecho,  toda la iluminación fue con luz natural porque nosotras viajábamos solo con nuestra mochila. Entonces llegábamos a un lugar y veíamos qué podíamos hacer con lo que encontrábamos, y la idea de acá se transformó totalmente cuando veíamos qué era lo que podíamos lograr allá. A veces era mucho mejor, y en otros momentos nos veíamos limitadas con las escenas que teníamos en mente. Por ejemplo, queríamos filmar una situación que nos imaginábamos alrededor de un fogón, queríamos cuatro fogones. Pero nos encontramos con que ahí no se podía prender fuego. Y yo pregunté “¿cómo hacen cuando quieren ir a tomar algo?” y nos contaron que ponían autos para iluminar. Así que pusimos cuatro autos para la escena y así fuimos reemplazando lo que necesitábamos con lo que encontrábamos. Hoy pienso que queda mucho mejor con los autos que con un fogón. La historia hubo que amoldarla al entorno, si bien existía una idea troncal, íbamos agregando cosas. Porque escuchar a los chicos nos transmitía algo que a nosotras nos encantaba y que queríamos reflejar en nuestro trabajo. Es muy interesante cómo encaraban el tema, lo hacían con mucho humor, hablaban de la muerte con chistes.

- Melina: Hablaban sin pruritos. El adolescente también tiene necesidad de mostrarse herido, tienen un costado muy dramático. En los juegos o conversaciones aprovechaban no solo para decir tonterías, sino para decir algo sobre cómo se sentían, qué les pasaba y qué le pasaba a cada uno en relación con el grupo.

- Rocío: Por ejemplo, en la escena en que el hermano menor de Mariano –encarnado por la maravillosa actuación de Jacinto Bonillo- simula hablar por teléfono con el padre y relatarle el aire denso que había en la mesa de su familia, la idea era puramente molestar a la madre para que hable. Él sabe muy bien lo que está sucediendo, quizá no sabe cómo decirlo, pero sí quiere provocar, jugar.

- Melina: Fue un encuentro genial con los actores.

- Rocío: Yo creo que la película se va a terminar cuando la estrenemos en Jujuy. Terminarla, editarla y presentarla  en el BAFICI fue todo un paso, pero no está terminada: cuando se proyecte en Jujuy allí termina.

- Melina: Es una alegría poder estrenar la película en el BAFICI con la presencia de todo el elenco. Pensábamos que eso no iba a ocurrir acá, pero al haberse declarado de Interés Cultural en Jujuy, les pagaron los pasajes a los chicos y pudieron venir a ver al cine el trabajo que hicieron. A su vez,  esto permite legitimar un tipo de producción, que apoyamos y nos gusta. Aún con todos los errores de los que ya iremos aprendiendo, estamos muy felices de haber llegado a este momento.

En la conjunción entre el mundo del teatro –de donde proviene la dramaturga Melina Marcow- y el cine –el campo de acción de Rocío Caliri-, Anuncian sismos es un película que interesa por su proyecto, su temática, pero más aún por las imágenes encontradas. Hay una poética muy fresca en su construcción, con una dinámica muy viva y una forma de narrar nueva en su especie aunque por momentos sea algo irregular. El juego, trabajado tanto en la historia, como en su producción, es el elemento esencial, el hilo que hilvana escena con escena. No hay mejor frase para explicarse que la citada por el film en su prefacio: “Cierto, crecíamos, y a veces nos empeñábamos en hacernos mayores demasiado rápido, en parte por amor a aquellos que ya no tenían otra cosa que el ser mayores” (Rainer María Rilke).

***

Anuncian sismos de Melina Marcow y Rocío Caliri. Domingo 6 de abril 18.20 hs. en Village Recoleta, viernes 11 de abril 13.55 hs. en Village Recoleta y sábado 12 de abril 16.00 hs. en Village Recoleta

* Carolina De Simone (1987) crítica de cine

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