Tema del Mes

JULIO 2014

“Las protestas no son contra el fútbol”: entrevista a Marciano Kappaun

07 / 07 / 2014 - Por Alejandro Wall

Es antropólogo, investigador de la Universidad de San Pablo, y participa de la toma que el Movimiento de Trabajadores Sin Techo mantiene en un terreno cercano al estadio Itaquerao. En esta charla explica quiénes son los movimientos y sectores sociales que salieron a la calle en el último tiempo. Y sostiene que las movilizaciones no se terminarán con la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos.

Marciano Kappaun está parado en la entrada de Copa do Povo, un asentamiento a cuatro kilómetros del mundo FIFA, el estadio Itaquerao de San Pablo. Kappaun es antropólogo, investigador del Núcleo de Antropología Urbana de la Universidad de San Pablo, y participa de la ocupación de este terreno de 136 mil metros cuadrados ubicado al lado de Parque do Carme, en la zona de Itaquera. Unas cinco mil familias, lideradas por el Movimiento de Trabajadores Sin Techo, lo mantienen tomado desde la semana previa al inicio del Mundial. Kappaun lleva adelante una investigación sobre los sin techo y la crisis habitacional paulista junto a otros colegas, coordinados por el profesor José Guilherme Magnani.
El MTST es una organización social sin participación en la política partidaria. Y ha sido una de las que más se ha movilizado contra los gastos que generó la Copa del Mundo. “Toda Copa tinha que ser do povo”, dice un cartel que se lee en la toma. Detrás de Kappaun la gente del asentamiento espera para registrarse. Es lunes al mediodía y en la Cámara municipal está a punto de aprobarse el Plan Director, un programa por el cual el terreno podría expropiarse para construir viviendas sociales, que es el reclamo de los Sin Techo. Un grupo de más de mil personas se movilizó hasta el centro para presionar. Por la tarde, cuando finalmente se vote el proyectó, hubo festejos en Copa do Povo. Y Kappaun estuvo ahí.
-¿Cómo se vivió en la toma la aprobación del Plan Director?
-El clima general es de optimismo, pero también de mucha desconfianza y aprensión, en virtud de posibles maniobras políticas que pudieran obstruir la votación ese día. Muchas personas decían que los vereadores (concejales) tenían que aprobar el Plan y si eso no sucedía se iban a quedar aquí. La esperanza, determinación y convicción de victoria sobre la oposición política para la aprobación del Plan de cada militante y ocupante de la Copa do Povo y de decenas de otras ocupaciones urbanas en la ciudad, impresiona. Toda la articulación política fue realizada hace meses por la militancia del MTST, concejales que apoyan la causa por la vivienda, junto a otros movimientos y colectivos. Estaba prevista la aprobación del Plan y también una gran fiesta ese día dependiendo lo que ocurriera. El clima en el campamento está más tranquilo y animado, pero también más agitado con el retorno de aquellos que estaban en la ocupación frente de la Cámara municipal. Al contrario de lo que dicen algunos medios, el registro de las familias en la ocupación no se debió a la aprobación del Plan, sino a una articulación anterior con el propio sector de de viviendas. Y comenzó el lunes por la mañana, mucho antes de la aprobación del Plan, que fue al final del día.
-¿Quiénes son los sectores que protestan? ¿Se los puede aglutinar en una misma clase?
-Los movimientos sociales, colectivos, sindicatos de trabajadores y estudiantes en general. Los movimientos sociales más visibles desde las protestas de junio de 2013 son el Movimiento Pase Libre, el Movimiento de los Trabajadores Sin Techo, el sindicato de Rodoviarios y Metroviarios, y los docentes de la escuela pública. Pero la realidad es que hay una enorme variedad de otros movimientos sociales que lucha por la efectivización o ampliación de sus derechos. Los actores sociales de las manifestaciones son personas de varias clases y con pautas de luchas diversas como el transporte público de calidad y gratuito, la vivienda digna, el derecho a la tierra y la reforma agraria; mejores condiciones de trabajo, el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo en caso del aborto y contra la violencia de género; el derecho a adoptar niños por parejas homosexuales, la despenalización de la marihuana, el acceso al equipamiento para el cultivo de la población de bajos ingresos y de las periferias de las ciudades; la educación de calidad en todos los niveles escolares, el acceso y permanencia a las universidades públicas para las personas de bajos ingresos, los negros y los indios; y también la seguridad pública. Esas son algunas de las cuestiones en juego en las protestas en Brasil.
-¿El avance de la selección de Brasil en el Mundial atentó contra esas protestas?
-No, en general los brasileños quieren recibir bien a los visitantes extranjeros del Mundial y están acompañando con entusiasmo los partidos, inclusive las personas de los movimientos sociales. Las protestas continúan de forma más localizada en cuestiones de transporte público, salud, y viviendas populares, como se vio en la última semana.
-¿Por qué esas protestas durante el Mundial fueron tan débiles a diferencia de lo que sucedió con la Copa de las Confederaciones? 
-Me parece que hay un gran equívoco en relación con las protestas contra la Copa del Mundo en Brasil. Desde la repercusión que tuvieron en la comunidad internacional las protestas de junio de 2013, se rotuló a los movimientos sociales como si estuvieran contra el fútbol. Eso no corresponde a la realidad. Tanto en la ocupación de Copa do Povo como en otras ocupaciones, cuando se habla del fútbol, de lo que está ocurriendo en Brasil, en general, las personas dicen: “No estamos en contra de la Copa, nuestra lucha es por la casa, que es un derecho. No estamos contra el fútbol, pero con los gastos que se hicieron para construir los estadios el gobierno podría construir casas para el pueblo, mejorar la salud y el transporte público”. La cuestión habitacional es un grave problema de las metropolis del mundo. Un estudio reciente realizado por el Centro de Estudios de Metrópolis de la Universidad de San Pablo y el Centro Brasileño de Análisis y Planeamiento, sostiene que las viviendas precarias en la macrometrópolis paulista (San Pablo, Campinas, Santos, Vale do Paraíba y Litoral Norte, con sus respectivas regiones metropolitanas y aglomeraciones de la ciudad de Mundial), demuestra que hay 3,8 millones de viviendas precarias. De acuerdo a la militancia del MTST, el gobierno de la ciudad de San Pablo intentó controlar el movimiento para evitar manifestaciones públicas de la Copa do Povo durante los partidos del Mundial, argumentando que estaban atendiendo las reivindicaciones del Plan Director. El MTST dice que el movimiento no se someterá al gobierno y ocupó la vereda de enfrente de la Cámara municipal el 23 de junio y otros días, hasta la aprobación del Plan Director en los términos que exigían los Sin Techo.
-¿Cómo podría describir a los "black blocs", uno de los grupos que lleva adelante manifestaciones anticopa?
-Es un movimiento anarquista que tiene presencia en la mayoría de las protestas, su estrategia es confrontar con el sistema capitalista y el Estado. Realizan escraches en instituciones bancarias privadas, que son las instituciones que más lucran desde el gobierno de Lula, que recibieron millones del gobierno para no quebrar. También confrontan con la policía que representa al estado, dicen que las confrontaciones son para defenderse de la agresión de la policía militar contra las manifestaciones de las protestas. La confrontación no me parece una alternativa, pero es una forma de protesta.
-¿Qué es lo más novedoso de las movilizaciones?
-Lo que me parece realmente interesante y es la capacidad de articular de todos los movimientos sociales en torno a cuatro temas centrales que son el transporte público, la vivienda, la salud y la educación, que se hicieron una pelea, una bandera que gran variedad de colectivos y movimientos que se apoyan entre sí, con mayor o menor intensidad. Por lo tanto, me parece que la fragmentación y debilitamiento de los movimientos sociales clásicos, aquel en donde los actores sociales eran fácilmente clasificables, como las clases trabajadoras, dio lugar a esta nueva forma de articulación de la sociedad civil en el espacio público, donde lo que importa no es la clase social, partido o sindicato, sino la lucha por la realización y expansión de diversos derechos sociales. En la actualidad, la pluralidad de las demandas de los movimientos sociales que en su momento se vieron distanciados encontró en el gasto excesivo en la Copa del Mundo en Brasil y la interferencia de la FIFA en el Estado brasileño, una lucha común. Las manifestaciones populares que han estado sucediendo en todo el mundo, la movilización a través de las redes sociales y la Copa en Brasil, son los elementos que han contribuido a la ocupación de las calles de las principales ciudades brasileñas. Y no parece que vayan a terminar después de la Copa o de los Juegos Olímpicos.

 

Desde San Pablo.

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