Tema del Mes

SEPTIEMBRE 2014

Por qué un dossier sobre los afectos

07 / 09 / 2014 - Por Gonzalo Aguilar

¿Qué es lo que ha cambiado en los últimos años que se habla cada vez más de los afectos? ¿Por qué el tema aparece en los escritos críticos, se entrevera en las conversaciones y hasta les da una tonalidad distintiva a los medios masivos y a la sociedad del espectáculo? ¿Por qué Spinoza y su consideración de los afectos es objeto de múltiples interpretaciones? ¿Constituye un acontecimiento original que el affaire de Hollande sea la noticia más importante que retengamos de la Francia política del último año? La presencia de los afectos no es, desde ya, algo nuevo, mucho menos para los países latinoamericanos en los que la dimensión cordial o afectiva del Estado (sea tanto en su vertiente bondadosa como trágica) predominaron durante todo el siglo XX y antes también, cuando en el periodo barroco el cálculo de las pasiones formaba parte de las políticas de Estado. Basta ver los Arcos triunfales que diseñaron en el siglo XVII Sor Juana Inés de la Cruz y Carlos de Sigüenza y Góngora, los dos letrados más prestigiosos y talentosos de México colonial, para recibir al poderoso Virrey que llegaba de España. Pero este reciente retorno de los afectos –como categoría analítica, herramienta política y modo de experimentar el presente– tiene características propias por el contexto en el que aparece: el de la crisis del vínculo entre política y racionalidad que formaba parte de la autoimagen de la era moderna, y el de una reconfiguración de la relación entre vida pública y privada por el crecimiento, entre otras cosas, de las tecnologías de los medios masivos y las redes informáticas.
La preeminencia de los afectos se observa en todos lados: en la política, en el arte, en el derecho. En las películas (y las series de televisión) con su uso de los recursos más básicos, casi pavlovianos, que hacen de las reacciones del espectador, hasta en las esferas más complejas de la historia de la familia, donde el poder patriarcal parece haber iniciado un crepúsculo sin retorno. En el anteproyecto de código civil que se envió al Congreso en la Argentina, se “sustituye la noción única de parentesco por consanguinidad, sólo pertinente en el marco de un régimen filial que sólo receptaba la filiación por naturaleza” y dispone “que el parentesco es el vínculo existente entre personas en razón de la naturaleza” pero también “por el uso de las técnicas de reproducción humana asistida, la adopción y la afinidad”. También en la vida social, la producción de afectos viene a ser una cuestión clave en el mundo posfordista del trabajo que pone en circulación no sólo mercancías sino también afectos (o los afectos como mercancía). En fin, miremos donde miremos, la presencia de los afectos está llevando a los pensadores y ensayistas a reconsiderarlos como una instancia clave de lo contemporáneo.
Informe Escaleno presenta un dossier sobre los afectos que reflexiona sobre sus diversas manifestaciones en el mundo actual: desde las apelaciones a la música para influir en decisiones políticas (el plebiscito escocés que tendrá lugar el próximo 18 de septiembre), hasta el legado de un filósofo como Martin Buber, que participó en la primera etapa del Estado de Israel con una fuerte carga intelectual, religiosa y amorosa. Desde los diálogos entre un padre y su hijo adolescente a propósito de las series televisivas a los vínculos entre derechos humanos, afectos y biopolítica. Desde un análisis de las comedias románticas que defienden al amor pero también los actos más reprobables, hasta las relaciones entre el arte contemporáneo y la acción solidaria en una serie de obras en las que se combinan destrezas técnicas, necesidades económicas y el recurso de la cultura como salida de la pobreza. No es un dossier sobre cine, sobre literatura o sobre arte. Tampoco es un dossier sobre la actualidad política, la economía o la sociedad. No es un panorama enciclopédico, ni siquiera un repaso de la agenda del día a día. No trata a los objetos por sus formas o funciones, sino por sus capacidades para afectar y ser afectados. Un dossier transversal. Este dossier es el resultado de un grupo de ensayistas que han respondido a una provocación: cuál es el lugar de los afectos en la cultura de nuestro tiempo.