Tema del Mes

OCTUBRE 2014

Dossier Pornografía: introducción.

09 / 10 / 2014 - Por Maximiliano Tomas

No sabría decir si vivimos en una sociedad pornográfica, ni qué significaría eso en realidad. Pero de lo que muy pocos dudan, a casi dos décadas de la masificación de la Red de redes, es que buena parte de nosotros ha decidido vivir, por propia voluntad, bajo condiciones pornográficas: entregados y abiertos por completo a la penetrante mirada del prójimo. Twitter, Facebook, la aplicación de ayer o la red social de pasado mañana, da igual: lo que a mediados del siglo XX suponía una condena metafísica (recordar que para el padre de los existencialistas modernos el infierno eran los otros) hoy se constituye como un sometimiento placentero y voluntario, y por eso mismo muy cercano al masoquismo.
Ni juez ni parte: cada quien sabrá qué lo estimula, y gastará sus días en esa persecución. Lo patético, lo verdaderamente fastidioso, es tener que leer las quejas de las celebridades cuyas fotos son hackeadas (imágenes que reproducen, cómo no, los gestos más remanidos del cine y la fotografía pornográfica) todos los meses y consumidas y viralizadas en pocas horas en todo el mundo. Señores actores, músicos, deportistas, ustedes lo saben bien: la exposición pública, la mercancía en la vidriera, es la condición primaria de realización de la fama, combustible para el buen funcionamiento de sus carreras y la lubricación de sus cuentas bancarias. ¿Es que acaso pensaban que, además de hacerse millonarios, iban a poder sesgar, digitar, manejar esa mirada de voluntad omnívora? Por lo demás, esas fotos son, en la mayoría de los casos, reales. Existen y fueron compartidas, lo que también supone, en un mundo donde la ingenuidad se reserva apenas para los infantes, que el riesgo (la amenaza, pero también el deseo oculto) de que esas imágenes fueran robadas o exhibidas masivamente siempre fue muy real. La tecnología es de todo menos inocente.
Condición pornográfica, entonces. ¿Y qué se puede hacer con esta opción que, al parecer, es la que la mayoría de los que nos rodean eligieron para llevar adelante sus vidas? Intentar pensar un poco en la situación, que si no es nueva al menos lo son su dimensión global y sus efectos imprevisibles. Ese fue el origen de este nuevo dossier de INFORME ESCALENO sobre la pornografía, o la condición pornográfica del mundo actual. Los cinco artículos que lo componen reflexionan, por ejemplo, sobre el poder de la mirada totalizadora de Google (frente a la cual todos estamos desnudos), sobre la feminización de la sociedad contemporánea que convierte a hombres y mujeres en meros consumidores, sobre la necesidad de una crítica analítica para el cine pornográfico, sobre la experiencia de trabajar en la industria del porno y sobre la existencia de una dimensión pornográfica en el campo de las artes plásticas.