Tema del Mes

ABRIL 2015

Bellezas y rarezas del BAFICI 2015.

14 / 04 / 2015 - Por Leandro Listorti

Un año más Informe Escaleno seguirá de cerca uno de los Festivales de cine más importantes de nuestro país. Tal como lo hizo el año pasado, Leandro Listorti, programador del mismo, alumbra uno de los tantos recorridos que se pueden realizar en la marea del cine independiente.

Es el año 2015 y el cine independiente ya no es lo que era. Al menos, no lo que era en 1999 cuando el BAFICI tuvo su primera edición. Casi dos décadas de antigüedad invitan a hacer un balance. No será este el lugar, aunque sí el momento para dar inicio a la idea. El afán antropomorfista hará que a los 18 años (2016) y a los 21 (2019) se hable (tarde) de derechos y responsabilidades. Ya se volvió a mencionar la ausencia de la famosa ley que lo independice, sin mayores conclusiones. También queda pendiente la idea de la extensión del BAFICI al resto del año con, por ejemplo, un circuito de salas alternativo que le ofrezca a las películas (tanto argentinas como extranjeras) un espacio resguardado de la fría y violenta atmósfera que se respira ahí afuera para el tipo de cine que disfrutamos ver y hacer. Desplazado el peso del adjetivo “independiente” de la entelequia “cine” al de la aún más incomprobable “festival” no estaría mal que su mayoría de edad (sea cual sea el número elegido) lo encuentre realmente independiente. Mientras tanto, las películas.

Entre las muchas sensaciones que produce el BAFICI, el vértigo es una de ellas. Para combatirlo, un poco de paciencia, curiosidad, internet y lápiz & papel pueden hacer el remedio mucho más interesante. A continuación una selección no sólo personal y parcial, sino también repleta de serendipia.

Películas epistolares

Como tantas otras palabras, creo recordar haber aprendido el significado del término epistolar gracias a una película: Relaciones peligrosas (1988) de Stephen Frears. Que, casualmente como sucede de tanto en tanto, se estrenó por estos lados casi al mismo tiempo que Valmont (1989), otra adaptación del mismo libro de Pierre Choderlos de Laclos. Continuando la idea de pares, este año dentro de la programación coinciden dos de las mejores películas de la temporada, y ambas se basan en el hermoso y extinto arte de enviar cartas. Es una asociación libre ya que estas películas no son adaptaciones de obras epistolares, sino que el escribir/enviar/recibir/leer forma parte misma de la trama. Letters to Max de Eric Baudelaire y 6 Desires: D.H. Lawrence and Sardina de Mark Cousins. En la primera, Baudelaire (n. 1973, EE.UU) comienza a escribirle a un hombre que vive en un país extraño, lejano y desconocido: la república de Abjasia. Si buscan información sobre ella descubrirán que es un territorio ubicado en la cordillera del Cáucaso. Un país que existe pero que no: ninguna otra nación lo reconoce como tal. Baudelaire redacta 74 cartas en 74 días, y eso le da forma a la estructura de la película en la cual ambos hombres reflexionan sobre sus destinos, la patria, las fronteras y lo que significa estar vivos. 6 Desires… toma como punto de partida el libro Sea and Sardinia de D.H. Lawrence sobre el viaje que él y su esposa hicieron a esa ciudad en 1921. Y “partida” es un buen término para definir el inicio de este travelogue que recorre esos lugares al tiempo que, en forma de una extensa carta, el director Mark Cousins (quien nació en el Reino Unido, 1965) le escribe a “Bert” Lawrence. Pola Negri, Freud, Passolini, Eisenstein, y Jarvis Cocker (quien le da voz al autor de El amante de Lady Chatterley) se entremezclan en esta película-ensayo que intenta develar la verdadera naturaleza de ese viaje.   

El color de la granada

Sergei Parajanov fue, junto con Andrei Tarkovsky, uno de los más aclamados y exitosos realizadores de la Unión Soviética en el mundo, entre los años 60’s y 80’s. Es probable que muchos conozcan ya está película de 1968. Y que algunos menos la hayan visto. Para todos ellos entonces la posibilidad de ver esta maravilla en una pantalla grande, en una copia digital restaurada por la Cinemateca de Bologna y la Film Foundation dirigida por Martin Scorsese es una cita inevitable. Reto a cualquiera a mirar imágenes de este film y no sentirse atraído por la belleza de sus composiciones y de sus colores. Fue el director de Taxi Driver quien dijo que ver esta película es como abrir una puerta a otra dimensión, donde el tiempo se detuvo y la belleza fue liberada por completo. Reduciéndola drásticamente se puede decir que se trata de la biografía del poeta armenio Sayat Nova. En realidad, es una excusa para una obra maestra del formalismo, el misterio y la plástica. Quizás hermética por momentos, pero siempre deslumbrante sin dudas la película que Alejandro Jodorowsky siempre quiso hacer y nunca le salió. Con cuadros que mezclan arte bizantino, religión y sutiles obscenidades, como muchos realizadores independientes y experimentales Parajanov escribió, dirigió, editó, coreografío y trabajó en el vestuario, el diseño y los decorados de una de las películas más influyentes del Siglo XX.

Ese mismo año Philipe Garrel filmó unas escenas en 35mm en las calles de París, en medio de las demostraciones estudiantiles del mes de Mayo que luego se convertirían en míticas. Juntando ese material con otro registrado por estudiantes en 16mm le dio forma a Actua 1 (1968), un cortometraje de 6 minutos que sólo se proyectó en aquel año para después, según declaró el mismo Garrel, perderse sin rastro.  Recientemente, los negativos originales fueron encontrados y se hicieron nuevas copias. Se exhibe en esta edición del BAFICI junto a la película Passion (1982) de Jean Luc Godard, dentro del ciclo dedicado a la actriz Isabelle Huppert.

Jan Soldat

Descubrí a Jan Soldat hace poco. El año pasado, durante la premiere mundial en el Festival de Roma de El rostro de Gustavo Fontán, los programadores decidieron complementar el programa con un documental extraño y fascinante. Se llamaba Der Unfertige (El incompleto) y en ese momento no se me podía ocurrir nada más opuesto a la película de Fontán. Una calidad de imagen deficiente según los standares actuales del súper hd, una duración que no entra en ninguna categoría (48 minutos: corto para largo y largo para corto) y Klaus, su protagonista, una persona entrañable, gay y sadomasoquista, tímida y demasiado parecida al Gollum de El señor de los anillos de Peter Jackson. En una reciente entrevista al director, realizada por Diego Trerotola para el Suplemento Soy de Página12, explica que más que en el aspecto erótico de lo sexual, él está interesado en “los métodos documentales para registrar momentos, en cómo se pueden abrir espacios para que la gente ingrese y pueda ser representada ahí”. Y a eso (que logra con precisión) se le suma la manera magistral que tiene el joven director alemán (n. 1984) para no dejarse tentar por los aspectos más evidentes de una temática que abunda en prejuicios e ironías, y posicionarse firme y a la distancia necesaria para dar a conocer a los habitantes un mundo desconocido para muchos, intimidante para algunos y maravilloso y doloroso al mismo tiempo para unos pocos. El programa se completa con tres cortos del mismo director, todos del año 2015: Prison System 4614, The Visit y The Sixth Season.

El mundo del mañana

La visión más demoledora, original y pesimista (pero también al mismo tiempo bastante divertida) del futuro llega de la mano (literalmente) de Don Hertzfeldt (n. 1976), animador que había dado cuenta de su brillantez en sus cortos previos (el nominado al Oscar Rejected por ejemplo), en el largometraje It's Such a Beautiful Day (BAFICI Animado 2014) y en una de las mejores introducciones de Los Simpsons, la que realizó para el primer episodio de la última temporada ese donde Homero seteaba el control remoto accidentalmente hacia un futuro indescifrable.

El título de este, su último corto, hace recordar a esos dibujitos de Tex Avery de la Metro Goldwyn Mayer que fantaseaban en los años 50’s con lo que el futuro podía regalarnos en muy poco tiempo: casas que entraban en una caja un poco más grande que la de fósforos, un hacedor robotizado de sandwiches, un auto que acomodaba a la suegra en el extremo más lejano del vehículo, etc. Algo de eso, pero totalmente pervertido es lo que ofrece The World of Tomorrow. Con un trazo simple y artesanal, unos fondos digitales llenos de pixeles y colores que no existían hace unos años, la historia presenta a la pequeña e inocente Emily quien es visitada por una mujer que dice venir del futuro. A partir de ello, 17 minutos en los que el cuerpo y la cabeza de los espectadores se enfrentarán a una licuadora emocional: la locura del mundo moderno, lo amenazante que se ve el futuro hoy y lo doloroso que es aprender a crecer y a morir.

Trabajo

El trabajo ha generado interés en el cine desde hace mucho tiempo. Harum Farocki fue uno de sus entusiastas y de quien se exhibe en esta edición, Sauerbruch Hutton Architects su último trabajo acerca de la labor de un grupo de arquitectos. Este año en relación al trabajo se produce el encuentro de dos ejemplos opuestos que lo tienen como centro en sus propuestas. Por un lado Park Lanes, lo nuevo de Kevin Jerome Everson. Puede que lo que más resalte de esta película sea el factor tiempo, pero no hay duda de que este se halla en función de otro tema más importante: el trabajo. Más precisamente una jornada laboral en una fábrica, que Park Lanes registra en tiempo real. Sí, dura 8 horas. Con almuerzo incluido. Everson lleva hasta las últimas consecuencias la obsesión que había ya exhibido en sus películas previas, por ejemplo Quality Control (BAFICI 2011) que presentaba el trabajo diario de una tintorería, y donde analizaba el trabajo y el tiempo libre de hombres y mujeres afroamericanos en los Estados Unidos. 

En el otro extremo, encontramos Let Your Light Shine de Jodie Mack. Apenas tres minutos de duración que parecen hablarnos en un idioma extraterrestre. Combinación aleatoria de bits y símbolos generados de manera manual en 16mm, en vivo y para ser observado con unos anteojitos especiales. Una experiencia sólo experimentable en la sala cinematográfica y que bien podría ser la llave de acceso a la filmografía de esta animadora experimental. En su obra (que en el catálogo del Festival ocupa sólo una carilla) se ofrece una variedad de trabajos animados de forma manual, muchos de los cuales trabajan con materiales descartables (como retazos de telas, bolsas o tapas de libros) recortando, pegando y cosiendo. En Glistening Thrills lo brillante del papel se opone a lo melancólico de la música, haciendo uso de bolsas y papel glacé, sobreimpresiones y fuera de foco, una estructura de origami abandonada en el espacio exterior que baila antes de desaparecer en el infinito. El tono de ensoñación también se encuentra en New Nancy Foils, en este corto que preanuncia el trabajo de Mack en la actualidad con distintas texturas de papeles para libros que construyen un estimulante ejercicio de ritmo, estampados y color. 

La chica de las flores

Para muchos de nosotros, las representaciones visuales de Corea del Norte se limitaban a la figura andrógina y de corte capilar improbable de Kim Jong-il, quien sucedió en el poder a su padre Kim Il-sung. Pero bajo el régimen de este último se dio inicio a una producción audiovisual importantísima (en cantidad y en impacto) en el marco de una particular fábrica propagandística.

Una muchacha huérfana de padre, vende flores de la montaña para poder cuidar de su madre enferma y de su pequeña hermana ciega. Con el supuesto guión escrito por el mismo líder norcoreano, La chica de las flores le brindó a Kim Il Sung su objetivo de conseguir un éxito masivo de proporciones épicas imbatibles: largos travellings, sufrimiento continuo, canciones amilbaradas y millones de espectadores. Y, quizás aún sin proponérselo, logró un hermoso relato sobre relaciones de clase y feudalismo. Tanto que hasta el jurado del Festival de Karlovy Vary se rindió ante ella y le otorgó el Premio Especial en el año 72.

Los espectadores del BAFICI pudimos asomarnos a algo de ese mundo con el cortometraje de Jim Finn The Juche Idea (2008), con La chica del Sur de José Luis García (2012) y con The Great North Korean Picture Show (2013) de James Leong, & Lynn Lee. Este año se suma otro gran ejemplo con Songs from the North de la surcoreana Soon-Mi Yoo. Un preciso film ensayo, compuesto por el registro de los viajes de la directora a Corea del Norte que se entrelazan de forma natural con el material con que era bombardeada la población en su juventud. Guiada por la curiosidad hacia sus vecinos del norte, y armada con la sensibilidad para tomar nota de sus pensamientos, Soon-Mi Yoo encarna el complemento perfecto a la película de Ik Kyu Choe & Hak Pak. 

Re:Despertares

Hace unos meses, en Febrero, en una columna de opinión del New York Times, Oliver Sacks sacudió las redes sociales con una sensible nota acerca del descubrimiento de que padecía un cáncer terminal en sus ojos, Ocular melanoma. El texto escrito con el talento que siempre demostró se permitía un tono celebratorio y hasta feliz por la vida que había llevado hasta ahora. A lo largo de esa extensa vida, Sacks escribió numerosos best sellers, uno de los cuales se convirtió en una exitosa película con Robin Williams y Robert De Niro, que se llamó en castellano Despertares. El libro (escrito en 1973), y luego la película dirigida por Penny Marshall, contaban la historia de un grupo de pacientes que habían sobrevivido a una rara enfermedad en los años 20 y años después vivían en un estado de letargo y abandono en un hospital de Brooklyn. Un médico (Williams/Sacks) intenta una nueva droga que los devuelve a algo parecido a una vida normal, pero por un período limitado de tiempo según descubrimos después. Re:Awakenings es un cortometraje de 18 minutos dirigido por Bill Morrison, con música de Philip Glass y compuesto por las filmaciones que se realizaron sobre los pacientes en 1969/1970 cuando Sacks comenzó a probar la nueva droga y a pasar tiempo con ellos. Emotivo, por momentos divertido, en otros aterrador, recuerda a los filmes de Giannikian & Ricci-Luchi en donde una serie de personas eran exhibidas frente a la cámara con sus heridas de guerra todavía siendo asimiladas por los cuerpos y por sus mentes. A la luz de la reciente enfermedad de Sacks, de su obra y del medio en el que está registrado el material, es imposible no quitarle la mirada a los ojos de estos pacientes que miran hacia el infinito y parecen encontrar ahí alguna respuesta.

El programa se completa con The Great Flood, donde Morrison utiliza material filmado en 1927, sobre la terrible y devastadora inundación que provocó el desborde del río Mississippi en EEUU para contar, con música de Bill Frisell, uno de los momentos históricos más importantes de la historia de ese país: el nacimiento del Chicago Blues, del Rhythm and Blues, y el Rock and Roll.

El 17 Bafici se lleva a cabo desde el miércoles 15 hasta el sábado 25 de Abril de 2015.

Más información en http://festivales.buenosaires.gob.ar/2015/bafici/es

 

*Leandro Listorti (1976) crítico de cine y programador del BAFICI desde 2005.

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