Tema del Mes

NOVIEMBRE 2012

Introducción: Dossier Lengua y Economía

16 / 11 / 2012 - Por Damián Tabarovksy

Cómo pensar la lengua en su dimensión económica, la lengua como problema donde capitalismo y signo se imbrican, donde territorio y cultura compiten, donde traducción y riqueza se confunden.

Plantear la pregunta por “lengua como problema” encierra una definición en sí misma. Antes que en sus posibles respuestas –múltiples, diversas y hasta antagónicas –la pregunta expresa el estado de cierto clima de época: la lengua se ha convertido en un bien material, sostiene una dimensión económica, participa del intercambio capitalista. Ya no nos es posible pensarla solo como un bien simbólico, de la misma forma que un bien simbólico ya no es aceptable pensarlo sin su base material.

La lengua, entonces, como el lugar donde economía y signo se imbrican, donde territorio y cultura compiten, donde traducción y riqueza se confunden. Las viejas industrias culturales devienen industrias de la lengua, y es allí, en la reproducción de la lengua, donde se crean nuevos mercados a escala global. Esto atañe, por supuesto, a los inmensos conglomerados mediáticos, a los holdings editoriales y del entretenimiento, pero también a las ciencias sociales, al arte de la traducción, a la economía real, a la política cultural, a las relaciones de fuerza geopolíticas, a las corrientes migratorias y, también, solitaria y esbelta, a la literatura.

A fines de 2011 se presentó en Nueva York el proyecto encarado por la empresa Telefónica llamado “El valor económico del español: una empresa multinacional”. Ese dato es el punto de partida de los tres ensayos del escritor Damián Tabarovsky, que permiten ser leídos como un mapa provisorio de la cuestión. De la valuación en bolsa de la empresa de telefonía, hasta la relación de Borges con el idioma de los argentinos, pasando por las agudas intuiciones teóricas de Josefina Ludmer, los artículos pretenden abrir discusiones antes que llegar a conclusiones definitivas. La lengua es también un sitio poroso, por donde se cuela el sentido. Mantener un piso de rigor intelectual es el principio que guía este dossier.

Gabriela Adamo -en su calidad de traductora, editora y actual directora ejecutiva de la Fundación El Libro, organizadora de la Feria del Libro de Buenos Aires- participa de una entrevista en la que reflexiona sobre los alcances del mercado de la lengua en español y las tensiones surgidas de la globalización. Patricia Willson –traductora y destacada investigadora en el esa área-, en otro reportaje, plantea los desafíos actuales para la traducción literaria, pero también agrega una dimensión crucial en el presente: la traducción en contextos políticos que afectan vidas reales, tales como las traducciones en campos de refugiados o en momentos de asilo político. Y, desde una perspectiva sociolingüística, se detiene en los modos del habla mediático, pensada ellas también como una forma de violencia, en el violento México.

Matías Serra Bradford –traductor, editor y escritor- avanza en su ensayo también por el camino de la traducción, pero acotado a un sentido estrictamente estético. Las figuras de Nabokov y Beckett –quienes cambiaron de lengua en su escritura; uno del ruso al inglés, y el otro, intermitentemente, del inglés al francés- le permite reflexionar sobre la tensión entre la apropiación individual de la lengua y la generalidad de una lengua nacional. El bilingüismo aparece en este contexto, antes que como una forma de erudición, como un modo de reformular el contexto social de un idioma.

Finalmente Juan Terranova -escritor y uno de los primeros en haber desarrollado un blog literario en Buenos Aires- encara una reflexión sobre la lengua en Internet, descripta bajo la ambivalencia de la utopía de una red libertaria sin centro, y la sombra amenazante del un poder absoluto a lo Hobbes.

En el cruce de diferentes tradiciones y pensamientos, quizás el punto de encuentro -y a la vez el desafío- de este dossier resida en pensar a la lengua ante todo como un derecho, y no como una mercancía.

Damián Tabarovsky (Buenos Aires, 1967), coordinador de este DOSSIER ESCALENO, es escritor, traductor y editor. Estudió Sociología en la Argentina y se graduó en la Ecole des Hautes Études en Sciences Sociales de París. Tradujo a Copi, Louis-René des Fôrets y Raymond Roussel. Fue director editorial de Interzona y actualmente es editor en Mardulce Editora y columnista del diario Perfil. Publicó, entre otras novelas, Las hernias, Autobiografía médica y Una belleza vulgar. Y el ensayo Literatura de izquierda.