Tema del Mes

SEPTIEMBRE 2013

Introducción: Dossier "Narraciones y contemporaneidad"

01 / 09 / 2013 - Por Damián Tabarovsky

Este nuevo DOSSIER de INFORME ESCALENO publicará, todas las semanas, ensayos que se interrogarán sobre la cuestión de la centralidad de lo narrativo en los modos de la experiencia contemporánea. ¿Ha sido la teoría la gran narración del siglo pasado? ¿Es la historia una ficción? ¿Cómo interpretar a los “hechos” desde ese paradigma? Todas preguntas sobre las que se volverá una y otra vez pero no para buscar respuestas, sino para poner en crisis aparentes verdades cristalizadas.

Pocos temas, pocas preguntas, pocas cuestiones tan transversales como la interrogación sobre el estatuto de las narraciones en el mundo contemporáneo. La vieja frase de Marx -dicha y redicha tantas veces- de que “todo lo sólido se disuelve en el aire” como parte central de la experiencia evanescente del capitalismo, puede ser retomada en el capitalismo avanzado, en el capitalismo tardío o incluso en el post-capitalismo (cualquiera de esas definiciones no alcanzan a asir el momento actual) bajo el predomino de lo narrativo como modo cognitivo de vincularnos con el mundo, y como el modo en que los diferentes poderes se vinculan con nosotros. Los medios de comunicación y las artes narrativas (cine, literatura, etc.) por supuesto que son narraciones, pero también parecen haberse vuelto narraciones la política, la publicidad, los flujos financieros, la identidad personal, e incluso la teoría social.

Interrogarse qué es hoy un relato es un modo incidental de preguntarse por los modos en que una sociedad se piensa a sí misma. El imaginario social es también una narración. Los ensayos que publicamos en esta sección, de un modo diverso pero a la vez convergente, no dejan de volver sobre la cuestión de la centralidad de lo narrativo en los modos de la experiencia contemporánea.

Damián Tabarovsky, en dos artículos, describe el conflicto y las tensiones entre literatura y ciencias sociales a lo largo del siglo XIX y XX. De qué manera las ciencias sociales se volvieron competencia de la novela realista a lo Balzac como método supuestamente científico para acceder al conocimiento de lo social. Y de qué modo, a partir de Flaubert, la literatura fue abandonando esa vocación para recostarse en una perspectiva vanguardista, menos concernida por “lo real”. Pero más tarde, ya a mediados del siglo XX, las propias ciencias sociales comienzan a pensarse como narraciones ellas mismas, generando nuevos efectos culturales y literarios. ¿Ha sido la teoría la gran narración del siglo pasado? Esa pregunta –provocadora y necesaria- ronda ambos artículos.

Martín Kohan trabaja sobre la dialéctica entre narración e historia, introduciendo un término clave –que hasta ahora no había aparecido en esta presentación: ficción. ¿Es la historia una ficción? ¿Cómo interpretar a los “hechos” desde ese paradigma? ¿Reside allí –en los hechos- la especificidad de la narración histórica? El ensayo sigue de cerca los cambios recientes en las formas de encarar los estudios históricos y en los modos de pensar la conflictividad inherente a la ficción histórica.

La narración, como tal, nunca funciona en el registro de lo real, sino en el de la creencia. La narración funciona si es verosímil, si nos hace creer. Pues entonces, las pregunta por las narraciones en el capitalismo contemporáneo es la pregunta, terrible, por en qué creemos.