Fotografía

Frente y Perfil

02 / 11 / 2013

Conviene estudiar al pobre de carne y huesos, haciendo su estudio natural, como la zoología estudia al cisne, la botánica a la caña de azúcar y la mineralogía a la piedra pómez. (José Ingenieros, 1905)

Durante el siglo XIX, sólo las personas ricas podían acceder al privilegio de la individualidad que el género del retrato consagra. Los miembros de las clases subalternas no ingresaban a la imagen fotográfica en calidad de personas. O bien encarnaron los “tipos” genéricos que poblaron estampas costumbristas o etnográficas, o bien fueron individualizados, de frente y perfil, para la observación científica o la identificación policial. 

Este vínculo entre representación y represión ha sido retomado por muchos artistas contemporáneos. En la serie GUILTY!, Marcelo Grosman superpuso imágenes apropiadas de archivos criminológicos transformando la información —supuestamente unívoca— de las fuentes en efigies fantasmáticas, e incluso monstruosas. La obra desnuda la historia de complicidades entre la fotografía, los saberes científicos y el control social.

 

Imagen: Marcelo Grosman, GUILTY! Menor 14-18 # 1, 2009.